Fermentación de la “trappist”

Hace unas semanas estrenaba mi nuevo equipo con un intento de “single trappist“, donde recalcaba la importancia de la temperatura de fermentación, que si bien siempre es importante, con las levaduras “belgas” parece ser que todavía lo es más. Lo ideal en estos casos es poder ir controlando la temperatura casi al grado, subiendo poco a poco el termostato para permitir a la levadura entregarnos todos los esteres característicos, pero a su vez conteniendo los alcoholes superiores.

En mi caso, eso no es posible, por lo que siempre intento partir de una temperatura más baja e intento que no se dispare en los ciclos de mayor actividad de fermentación. Con el nuevo equipo me estoy construyendo una especie de cajón con placas de poliestireno extruido, que a su vez meto en el pequeño armario donde suelo poner mi fermentador. El invento se debe completar con un termostato conectado a un ventilador de pc que hace circular aire frío en el interior gracias a garrafas congeladas. Esto en el mundillo de cerveceros caseros se llama “son of fermentation chiller”.


Por ahora he construido el cajón, aunque me falta la parte electrónica, y tengo que decir que aun así, parece que el invento no va del todo mal. En la foto del termómetro podéis ver la temperatura unas dos horas después de echar la levadura (izquierda), tras unas catorce horas después (medio) y tras un día y medio después aproximadamente (derecha). Lo bueno es que no subió de ahí mientras hubo hielo en el cajón. Lo que hice fue cambiar dos veces al día la garrafa congelada (de 2.5 litros), una por la mañana y otra por la noche, que no se llegaban a descongelar del todo. No es lo ideal (lo ideal sería que fuese constante la temperatura), pero creo que es mejor que el primer día se vaya a 25 ºC como casi seguro que hubiese ocurrido. Comentar que la sonda no está en el interior del fermentador, sino pegada a la pared del mismo y cubierta con papel y cinta para intentar aislarla lo mejor posible, por lo que imagino que en el interior habrá algo más de temperatura, pero por ahora es lo que hay.

Primeros test con otro lote anterior, prometo más fotos…

Ya después de los cinco o seis primeros días, quité el hielo y dejé que la temperatura fuese subiendo, lo bueno es que no hizo demasiado calor y fue subiendo poco a poco. Estuvo unos días sobre 21.5 ºC y después entraron unos días algo más calurosos llegando hasta los casi 24 ºC al final de la segunda semana. La cerveza estuvo en el fermentador unos dieciséis días, con bastante actividad durante casi una semana (creo que es la levadura que más tiempo he visto tan activa), y después la pasé a garrafas para meterlas en la nevera y ayudar a clarificar.

La densidad final fue de 1010, lo que hace que la cerveza tenga unos 6%, y al menos la muestra no pintaba mal, con ésteres frutales bien marcados, algo de plátano maduro, especias, veremos como evoluciona una vez la embotelle, algo que haré ya en los próximos días, he estado fuera durante el puente y no he tenido tiempo de hacerlo antes. Seguiremos informando 🙂

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2 comentarios en “Fermentación de la “trappist”

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