¡La última y nos vamos! (Praga IV)

Aunque parezca mentira, todavía nos dio tiempo a ir a más bares a tomar unas cervezas, es lo que tiene Praga, hay cervecerías por todas partes. Cerca del hotel teníamos un par de bares apuntados con cervezas más modernas, pero finalmente sólo estuvimos en uno. Tras echar una siesta en el hotel y desperezarse un poco para dar un paseo por la ciudad, decidimos tomar la primera a escasos 500 metros de nuestro alojamiento.

El local en cuestión era Ale Bar, con ocho grifos de cerveza craft y un par de neveras bastante vacías y que no lucían mucho, todo hay que decirlo. El ambiente era muy muy tranquilo, apenas había gente (era media tarde), así que decidimos sentarnos en una de las mesas y tras mirar la pizarra y hablar un poco con el camarero, pedimos una Red IPA de una cervecera de Praga, Dandy Red IPA 15° de Prager Laffe, y una pils de Zichovec. Yo me tomé la primera, y he de decir que no estaba mal, caramelo, malta y lúpulo compensando, aunque los últimos tragos empalagaba un poco, pero la bebí bien. La pils estaba rica, mi chica al ver tanto lúpulo en la pizarra se decidió por estilos clásicos checos.

Los precios estaban algo más elevados que en locales clásicos, pero aún así siguen siendo muy asequibles para alguien que vive en Madrid. Tuve que hacer una captura de pantalla a la notificación que me llegó al móvil cuando pagué con tarjeta, porque por las dos cervezas, de 30cl, al cambio fueron 2.98 euros…, poco más que añadir.

Otro local con cerveza artesana que visitamos fue Craft House, algo más céntrico pero a la vez alejado del núcleo más turístico. Fuimos una noche después de cenar a tomar la última, una vez más, local muuuy tranquilo, con diseño de corte más moderno. Allí nos encontramos con nada menos que 27 grifos, siendo la gran mayoría cervezas nacionales, y una atención muy agradable también por parte del chico que estaba tras la barra. En esta ocasión yo decidí pedir una cata de cuatro cervezas en vasos pequeños, de estilos variados y eligiendo un poco al azar.

Mi chica pidió una session IPA de Falkon bastante agradable y que estaba mejor que el 75% de lo que yo pedí, que fueron una IPA de Pivovar Matuška (la mejor de todas), de First Order Brewing pedí una Gose con arándanos (me costó acabarla) y una “Papaya Mango Milshake Lager” (que no me gustó y no terminé…) y una Russian Imperial Stout de la cervecera Permon, que de “russian imperial” tenía poco. Supongo que el no conocer bien el panorama craft checo hizo que se nos quitaran las ganas de pedir otra, desde luego yo no acerté con mis cervezas.

Pero no nos duró mucho el mal sabor de boca, al día siguiente fuimos a comer a Vinohradský pivovar, nos sobraba tiempo, llegaba la hora de comer y teníamos apuntado este local tanto por su cerveza como por su comida, además recomendado. Y lo cierto es que no defraudó, comimos muy bien (crema de verduras y sopa de remolacha de primero, y no recuerdo el nombre de lo segundo :-D), y bebimos su cerveza lager (Vinohradska 12°) que estaba estupenda. También tenían una IPA pero no nos apeteció pedirla, es más, yo repetí de la misma.

El local es más moderno, muy limpio y cuidado, con buena atención aunque poco sonriente (como en casi todo Praga), y donde podemos ver la fábrica de cerveza mientras comemos a través de grandes ventanales. Por cierto, también estaban elaborando aquel día. Como puntos turísticos, en esa zona apenas hay cosas que ver, solamente la torre de telecomunicaciones, pero que nosotros pasamos de ver, no nos atraía nada. Así que cogimos el metro de nuevo y nos fuimos a descansar un rato al hotel.

Y ya por último, el local donde pudimos disfrutar de nuevo de la Pilsner Urquell sin pasteurizar (filtrada), la última tarde que pasamos en Praga, el restaurante Mincovna. Está situado junto a la Plaza de la Ciudad Vieja, vamos en el punto más turístico de Praga. Un restaurante elegante y con varios tanques de cerveza sobre la barra, la verdad es que parece mentira con la de veces que he bebido esta cerveza, lo que cambia al probarla allí fresca y en esas condiciones, una gozada. Llevábamos recomendación para comer también en este restaurante, pero aquel día no teníamos mucho hambre y simplemente fuimos a tomar unas cervezas por la tarde en la zona del bar, parada más que recomendable si os apetece una buena cerveza y queréis hacer un descanso del turismo.

Y con esta entrada cierro el viaje que hicimos por Praga, hubo alguna que otra cerveza más, al final casi una semana da para mucho, y con el calor que tuvimos se incrementaban aún más las ganas de cervecita fresca, pero tampoco es plan de ponerse a comentar todos y cada uno de los locales. Como habréis visto, a excepción de Vinohradsky, casi todos los demás estaban muy céntricos, pero Praga tiene muchos locales también alejándose un poco (muchos…), es cuestión ya de cada uno  saber qué tipo de viaje va a hacer, nosotros no centramos la atención en la cerveza (aunque cualquiera lo diría leyendo estas entradas…), simplemente es algo que acompaña lo demás, lo que pasa que en Praga es realmente fácil conseguir beber buena cerveza sin tener que desplazarse demasiado 🙂

 

Anuncios

2 comentarios en “¡La última y nos vamos! (Praga IV)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.