Beer for Dummies: Uso de madera en la cerveza casera

Una de esas cosas que llama la atención a los nuevos aficionados a la cerveza es el hecho de descubrir que también esta bebida se puede envejecer en barricas de madera, algo más propio del vino o de otras bebidas más fuertes como el whisky o bourbon. Es algo que cada vez se usa más dentro del sector, e incluso las grandes cerveceras comerciales lo están empezando a usar en sus intentos de colarse en el mercado con productos novedosos.

A nivel casero, por supuesto, también se usa. Obviamente no estoy hablando de meter una barrica en el salón de casa, aunque alguno hay que lo ha hecho. Es un método caro y complejo para los cerveceros caseros, hay que saber cómo limpiar la barrica, dejarla libre de bacterias que contaminen nuestra cerveza, llenarla con muchos litros, sin duda una actividad interesante pero que sale más a cuenta realizar entre un grupo de amigos para repartir gastos y tareas.

Cantillon (Bruselas)

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Beer For Dummies: el pH

Recuperamos la sección Beer For Dummies para hablar un poco del pH en nuestras cervezas. Como siempre hago en esta sección, intento no meterme en datos demasiado técnicos que hagan que al segundo párrafo tengáis ganas de cerrar el navegador, así que vamos a intentar explicar un poco por encima qué es esto del pH.

Para empezar, diremos que el pH es la medida de la acidez o alcalinidad de una solución líquida, y como nuestras cervezas son líquidas… pues eso, podemos medir su pH. Estos valores se miden en una escala del 1 al 14, en la que el 7, punto medio, expresa un valor neutro del pH, si tiende al 1 se consideraría ácido, y si tiende al 14 alcalino.

Aunque podemos medirlo en todas las fases de la elaboración, posiblemente la más importante es la del macerado, ya que el proceso enzimático óptimo (proceso de conversión de los almidones en azúcares durante el macerado) se da, según las fuentes consultadas, entre unos valores de pH de 5.2 y 5.5.
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Beer For Dummies: Formatos de lúpulo

En la siguiente entrega de Beer For Dummies vamos a hablar de los diferentes formatos en los que podemos encontrar el lúpulo, ya que aunque en origen es una planta, sufre diferentes procesos de transformación de cara a su uso en la elaboración de cerveza, que serían los siguientes:

Conos

Four LionsSe trata de las flores del lúpulo, que tras pasar el proceso de secado, están listas para usar en la cerveza. También se pueden usar sin secar, aunque esto generalmente sólo pueden hacerlo las cerveceras que tengan plantaciones propias o que puedan acceder al lúpulo en el momento de la cosecha, no se vende a nivel homebrew (o yo al menos no lo he visto). Recientemente se presentó una “Harvest Ale” (como se le conocen a las cervezas elaboradas con lúpulo fresco en flor) elaborada por Dougall’s en colaboración con Four Lions y Órbigo Valley.

A nivel casero, como digo, se usan los conos tras haberse secado. Tienen peor conservación que los pellets en el tiempo, y durante la elaboración absorben líquido y suelen soltar bastantes hojas por el mosto. Por otro lado, hay mucha gente que los prefiere si son de cosecha reciente y que no han sido sometidos a los procesos de pelletización, ya que algunos consideran que en dicho proceso pierden propiedades (opiniones que he encontrado y que no están contrastadas científicamente).

Conos prensados

Básicamente es lo mismo que los anteriores, pero pasados por un proceso de prensado, lo que los hace más compactos y de menor tamaño (como pequeñas fichas redondas). Al tener un tamaño reducido, se minimizan las áreas expuestas al oxígeno, y por tanto se reduce el riesgo de oxidación. Al igual que en su formato no prensado, es más fácil extraerlos del mosto (dry-hopping) que los pellets.

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Beer For Dummies: Cask

En nuestra reciente escapada a Londres pudimos probar un gran número de cervezas almacenadas en barriles tipo “cask”, y alguno se preguntará, ¿lo cualo?

Lo habitual en un bar es que la cerveza se sirva o en botella, o en barril, ya sea empujando con barriles en los que el CO2 está en contacto con la cerveza y la empuja hacia el grifo, como con los modernos barriles que separan cerveza y gas gracias a una bolsa en la que se almacena el líquido y que es presionada por el gas cuando se abre el grifo (no estarían en contacto).

Pero el cask es diferente, en estos rechonchos barriletes la cosa cambia, tanto a la hora de servir la cerveza como a la hora de almacenarla. En un barril normal, la cerveza está ya terminada, ha acabado su fermentación y también su maduración (o debería…), simplemente queda disfrutarla en un buen vaso. En un cask no, la cerveza termina su proceso en el interior del barril, y es con el propio gas que genera la levadura en su proceso natural de transformación del azúcar con el que llegará al consumidor final.

The Queen's Arms
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