Embotellando la AAA

Como comentaba en la anterior entrada, tras dos días de secundario en frío en la nevera (a unos 5 ºC – 6ºC), toca el turno del embotellado. He calculado para unos 2.4 volúmenes y teniendo en cuenta que la temperatura de casa estos días ha bajado, si no he hecho mal las cuentas puse unos 5.7 gr de azúcar por litro.

Bidón con grifo

Lo he hecho como las dos últimas veces, que parece que fue bien, haciendo un almíbar con el azúcar disuelta en un poco de agua previamente hervida y dejándola enfriar hasta el momento de la mezcla. Esta vez ya no hice la mezca en la olla, el otro día pasé por Ceplasa (muy cerca de la Cervecería L’Europe) y vi un bidón pequeño con grifo incorporado (9 euros) que utilicé para mezclar y embotellar con ayuda del tubo de plástico. El proceso se ha hecho infinitamente más cómodo.

Tubo para embotellar

He llenado seis botellas de tercio y dos de medio litro, ahora el tema será controlar la temperatura de las botellas en casa, me parece que me va a tocar poner algo de abrigo e incluso tirar de la manta eléctrica para ayudar a acelerar un poco la carbonatación.

Embotellando

Por cierto, la densidad final ha sido 1010, lo que hace que la cerveza vaya a tener unos 5,4 % de alcohol.

Densidad final
Ya os contaré qué tal dentro de unas semanas 🙂

Red Ale, primer test

Tras 8 días desde el día del embotellado, tocaba hacer la primera prueba. Estos días la temperatura bajó algo más de lo que me hubiese gustado para la carbonatación (aunque hubiese sido perfecta para fermentar un nuevo lote), aunque no llegó a bajar de 18 ºC nunca, preferí trasladar las botellas a una habitación algo más cálida y las tapé con una manta, esperemos que haya surtido efecto.

Como comentaba, he abierto una, en este caso el botellín de Estrella Galicia que había chapado manualmente y de mala manera. Como era de esperar, apenas había gas, han salido unas pocas burbujas pero prácticamente no ha habido carbonatación.

Dejando esto a un lado, de olor no tiene nada que ver con el primer lote, huele mucho mejor y me aventuraría a decir que se notan aromas frutales, supongo que efecto del lúpulo Cascade. Se nota también cierto amargor, en ningún caso exagerado (como a mi me gusta).

Adrian Mateos

Lo peor de todo es que creo que le falta cuerpo, no puedo ser muy exacto con la cata ya que voy a esperar a ver si el resto de botellas ha carbonatado correctamente, y volveré a comentar mis impresiones, pero tengo la sensación de que se ha quedado algo «aguada».

Os pongo una foto de la que abrí, estaba practicando con la iluminación de bodegones y aproveché que lo tenía todo montado para hacer una foto al vaso con la cerveza recién servida. Tiene un color anaranjado y se ve algo turbia, lástima lo del cuerpo porque todo lo demás parece que va bien.

Seguiremos informando 😉

Embotellando la Red Ale

Tras unos 12 días fermentando (algo más si contamos el día de elaboración), y viendo que el airlock no mostraba señal ninguna de actividad, pasé al embotellado. Comentar que dos días antes quité la camiseta y el balde con agua, ya que la temperatura en la zona donde tenía puesto el fermentador se mantería en unos 20 ºC – 21 ºC y quería evitar que empezase a oler a humedad por la camiseta mojada.

En esta ocasión he puesto algo más de azúcar que la primera vez, 22gr de azúcar blanca para cuatro litros (5.5 gr/litro), a ver si consigo una mejor carbonatación y tengo algo más de gas en la cerveza. Por si fuera algo mal durante el proceso, he metido las botellas en una caja de cartón y a esta la cubre otra caja algo más grande, no sea que haya metido la pata en algo o se haya contaminado y explote alguna botella. Espero que no pase nada, pero bueno mejor ser algo precavido…

Adrian Mateos
El proceso ha sido el siguiente. Diluir el azúcar en agua, la cantidad añadida fue la suficiente para cubrir el azúcar y un poco más, no lo he medido. Se deja hervir un poco por aquello de intentar minimizar la probabilidad de contaminación, lo tapas dejando una ranura para que salga el calor y lo dejas enfriar.

Mientras enfriaba, me puse a esterilizar con ayuda de ChemiPro (me venía en el kit) la olla donde lo iba a mezclar todo después, almíbar y cerveza. Con unos cinco litros de agua caliente (para disolver mejor el ChemiPro) en el balde, añado una cucharada pequeña por litro y se remueve bien para ayudarle a disolverse. Después paso todo el agua a la olla y lo dejo unos 5 minutos.

Adrian Mateos

Pasado este tiempo vuelvo a poner el agua en el balde y hago lo propio con las botellas, unos minutos sumergidas y llenas, vacío el agua y las pongo boca abajo a escurrir. Según las instrucciones, el ChemiPro no necesita aclarado, pero conviene que se sequen lo mejor posible. Cuando acabo con las botellas meto todo el instrumental que tocará la cerveza, esto es, la manguera de plástico con la caña que me ayuda a hacer sifón, pinza, una jeringa, una cuchara grande o espátula para mezclar bien la cerveza y el almíbar y un plato o bandeja donde poner todas estas cosas después de esterilizarlos.
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