Walthamstow Beer Project

Si el otro día hablábamos de cómo elaborar una “Green Hop Beer”, hoy vengo a contaros un proyecto muy interesante en torno a este tipo de cervezas. Como decíamos, el componente local es muy importante, el lúpulo tiene que añadirse a la cerveza el mismo día que se cosecha, con la mayor rapidez posible para que los conos no se echen a perder.

Hacer esto con los agricultores de lúpulo comerciales no siempre es sencillo, pero, ¿y si unas cuantas personas se pusieran de acuerdo para plantar su propio lúpulo en su casa y se organizaran para recolectarlo el mismo día y hacer la cerveza justo después?

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IPA con “UBBE” Kveik

Tras el descanso estival y con la marcha del calor infernal de sus últimas semanas, ya picaba el gusanillo de ponerse de nuevo con la preparación de recetas, elaboración, y todo lo que conlleva esta divertida afición (menos limpiar el equipo, eso ya no es tan divertido).

Este verano me quedó pendiente hacer un lote con levadura kveik, pero es que me daba muuuuucha pereza ponerme a elaborar en nuestra pequeña cocina con el calor que hacía, solo pensar en tener la olla con el mosto hirviendo durante media hora, me daban los siete males. Así que cuando ya el calor no apretaba tanto, planifiqué un lote “rápido”, aprovechando los ingredientes que me quedaban de esta pasada temporada.

El objetivo era gastar todo el lúpulo americano posible, dentro de unos límites razonables para el tamaño de mis lotes, y al final lo conseguí, básicamente porque no tenía bien actualizado el inventario y no tenía tanto Mosaic como pensaba. Total, que ya la primera del año empezaba torcida, recalculando sobre la marcha (ya estaba calentando el agua…) la cantidad de lúpulos, y tirando de alguno que otro que tenía abierto también. Al final, Sladek, Mosaic y Citra en cantidades adaptadas “de aquella manera” a la receta original.

 

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Liberad a Philly (Parte II)

Volvemos a la carga con las sour caseras, así es, en plural, ya que fuimos cuatro cerveceros caseros los que nos pusimos de acuerdo en elaborar una cerveza con la misma levadura, para luego hacer un intercambio entre todos y ver las diferencias. En un inicio se planteó la posibilidad de hacer todos la misma receta, pero finalmente eso quedó descartado y cada uno elaboró lo que tenía más ganas de hacer, con el único denominador común de la levadura, la Philly Sour de Lallemand.

Y claro, con esta premisa os podréis imaginar lo que teníamos para catar, no había una igual. Desde una receta básica sin ningún añadido, hasta una Sour IPA cargada de lúpulo hasta el infinito y más allá, pasando por variedades con diferentes frutas y/o flores. Ha sido muy divertido y enriquecedor, ya que entre todos hemos compartido experiencias y conocimientos, que podremos aprovechar para futuras elaboraciones.

De mi sour “normal” ya os hablé hace unos días, pero de esa fueron simplemente unas botellas sueltas de lo que me sobró tras meter en una garrafa de cinco litros el resto del lote con infusión de hibisco, a razón de 10 gramos / litro. Tras unos días en contacto con el hibisco, meto la garrafa en la nevera otro par de días, y ya embotello mezclando en el cubo tanto el azúcar como una pizca de levadura de embotellado (Safbrew F2 de Fermentis), previamente hidratada en agua. Simplemente comentaré que en este caso, la cerveza tiene algo menos carbonatación que las primeras botellas que embotellé directamente del fermentador (y que tenían más levadura en suspensión), por lo que es posible que si usáis la Philly Sour y decantáis en frío unos días, sí que se haga necesaria la levadura de acondicionamiento (en casi de no tener de equipo de CO2).

Vamos a las catas, las cervezas fueron las siguientes:

  • Sour sin añadidos.
  • Sour IPA.
  • Sour con frutas (misma base, diferentes concentrados de frutas añadidos):
    • Frambuesa.
    • Fruta de la pasión.
    • Melocotón.
  • Sour con hibisco (la mía).

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Beer for Dummies: Uso de madera en la cerveza casera

Una de esas cosas que llama la atención a los nuevos aficionados a la cerveza es el hecho de descubrir que también esta bebida se puede envejecer en barricas de madera, algo más propio del vino o de otras bebidas más fuertes como el whisky o bourbon. Es algo que cada vez se usa más dentro del sector, e incluso las grandes cerveceras comerciales lo están empezando a usar en sus intentos de colarse en el mercado con productos novedosos.

A nivel casero, por supuesto, también se usa. Obviamente no estoy hablando de meter una barrica en el salón de casa, aunque alguno hay que lo ha hecho. Es un método caro y complejo para los cerveceros caseros, hay que saber cómo limpiar la barrica, dejarla libre de bacterias que contaminen nuestra cerveza, llenarla con muchos litros, sin duda una actividad interesante pero que sale más a cuenta realizar entre un grupo de amigos para repartir gastos y tareas.

Cantillon (Bruselas)

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