Dark Mild, resultados del experimento

Ya a principios de noviembre hablaba sobre un experimento que hice el día que elaboré la American Stout, que no fue otra cosa que el intentar obtener dos cervezas diferentes a partir de la misma receta de maltas. Antiguamente, los elaboradores de cerveza obtenían de una misma cantidad de grano, dos o tres cervezas diferentes, extraían el primer mosto para obtener una cerveza más fuerte (densidad más alta), volvían a añadir agua y extraían un segundo mosto, ya con menos azúcares, y en algunos casos se volvía a hacer una tercera pasada.

Pues básicamente esto, conocido también como parti gyle, es lo que hice después de obtener el mosto para mi stout. Aunque también es verdad que yo no me ceñí extrictamente a la teoría y añadí algo de extracto seco de malta al segundo mosto.

Tras sacar todos los litros que necesitaba para la stout, añadí agua caliente de nuevo al macerador, con la idea de tener unos cuatro litros como mucho en el fermentador (garrafa de agua mineral vacía…). No quería sacar más litros porque tampoco tenía suficiente levadura y no me la quería jugar, así que obtuve unos 3.8 litros aproximadamente, a una densidad de 1017-1018, que obviamente, era demasiado baja. Ajusté densidad disolviendo en ese mosto algo de extracto seco light (175 gr), añadí a ojo unos pellets de Centennial (era el que tenía a mano, que acababa de usar en la Stout), dudo que fueran más de 2gr., y lo herví durante 15 minutos, lo suficiente para esterilizarlo. Resultado, fueron al fermentador unos 3.5 litros a una densidad de 1034.

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American Stout & Dark Mild

Uno de los estilos elegidos para la competición por equipos de la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles de este año es American Stout, así que aprovechando el puente de primeros de noviembre, me puse manos a la malta. Este estilo no es más que una vuelta de tuerca de las clásicas cervezas negras británicas, pero adaptándola a ingredientes locales como son los característicos lúpulos cítricos y/o resinosos. También suelen tener más presencia de torrefacto que sus hermanas europeas, siendo algo más agresivas en este sentido, y junto con la mayor cantidad de lúpulo, suelen ser por tanto algo más amargas.

Buscando información sobre el estilo, está claro que se busca presencia alta de sabores torrefactos y también una presencia notable de lúpulos americanos, pero luego cada uno tiene sus preferencias y gustos. En cuanto a malta base, en varias fuentes coinciden el el uso de grandes cantidades de malta Munich junto a malta Pale, otros hablan de Maris Otter, otros combinación de las mismas, en definitiva, cada uno hace lo que le da la gana. Lo que parece claro es que se busca compensar un poco la alta carga de maltas negras, y dependiendo de la receta, vendrá mejor o peor usar una malta base u otra.

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