Imperial Stout a madurar…

Hace ya unas tres semanas que elaboré mi primera Imperial Stout, y durante casi todo este tiempo ha estado en el fermentador para dejar a la levadura que hiciese su trabajo sin prisas. Finalmente tuve un rendimiento algo mejor de lo que imaginaba durante la elaboración (puede que fuese demasiado conservador a la hora de preparar la receta), y obtuve unos 8,5 litros con Densidad Inicial de 1086 (el software me había calculado 1089 para 7.5 litros), lo que resulta en un 66.5% de rendimiento.

Estoy contento con esos datos, como decía en el anterior artículo, no buscaba una cerveza extremadamente alcohólica, por lo que sobre el papel y si la levadura trabajaba bien, estaría rondando los 8-9%, más que suficiente para el primer intento. Además, el día de la elaboración me di cuenta que ya iba casi al límite con el volumen del macerador, aunque la tapa cerraba bien, la parte interior ya estaba en contacto con el líquido, por lo que poca cantidad extra de malta podría meter.

Sigue leyendo

Secundario de la american brown ale

Tras un inicio algo lento en la fermentación, y también inusual ya que hasta ahora con la levadura Safale US-05 siempre he tenido un arranque bastante rápido (a las 12-14 horas ya suele verse actividad en el airlock), la fermentación parece que se activó correctamente. La causa no la tengo clara, tal vez enfrié demasiado el mosto, o tal vez simplemente la levadura estaba algo dormida.

Empecé en unos 17 ºC de temperatura «ambiente» dentro de la cámara, y al ver que tardaba un poco en arrancar, decidí no cambiar la botella de hielo tan a menudo, por lo que la temperatura empezó a subir y la actividad en la válvula de escape se hizo visible. Estuvo varios días subiendo, llegando a unos  22 ºC al tercer o cuarto día.

Sigue leyendo

Chips & Nibs (Porter)

Ha llegado la segunda fase de la elaboración de la porter, tras algo más de tres semanas en el fermentador (viajes y otros compromisos hicieron que se alargase un poco más el sacar la cerveza del fermentador), era el turno de añadir las semillas de cacao y los chips de roble francés. Tanto el cacao como los chips han estado macerando en whisky unas cuantas semanas, algo que hice por dos motivos, extraer aromas y sabores  por un lado, y esterilizarlos por otro.

Podría haber añadido ambas cosas en el fermentador, pero no quería alargar más el tener la cerveza en primario, y además al tenerla en una garrafa me permitirá que pasados unos días a temperatura ambiente, la meta en la nevera para decantar un poco más de levadura e intentar dejarla lo más limpia posible (a la nevera irá con los adjuntos añadidos, no haré otro trasvase).

Sigue leyendo

Amber Ale a secundario

No sé si es que he hecho algo mal, si es que el cambio de temperatura que hubo hace días influyó en algo, o vete a saber qué, pero el último lote ha estado en el fermentador  22 días con actividad.

Hace unos días, pensando que ya casi había parado la fermentación, añadí el lúpulo Centennial para el dry-hopping. Cual fue mi sorpresa que días después seguía habiendo actividad en el airlock, así que no tengo claro el efecto de este dry-hopping, espero que no se haya volatilizado mucho aroma. Supuestamente debe hacerse o bien al finalizar totalmente la fermentación, o casi al final para que la levadura elimine el oxígeno que se pueda introducir al añadir el lúpulo.

Buscando información en internet, y tras consultar también los foros de la ACCE, encontré gente que decía que a veces la actividad que se veía en el airlock, sobre todo tras tantos días fermentando, puede ser debido al CO2 en disolución. Así que como la capa de espuma (que esta vez no se ha salido por el airlock de milagro…) había desaparecido totalmente, me decidí a pasar a secundario.

Lo primero que hice fue sacar el densímetro, y la densidad final ha sido de 1008 (ha bajado algo más de lo que marcaba el software), así que los temores de que no hubiese fermentado bien se disiparon y respiré tranquilo. Según mis cálculos, la cerveza tendrá unos 5.1% de alcohol. He llenado dos pequeñas garrafas de dos litros (una entera y otra algo menos) y las he metido en la nevera, donde estarán al menos un par de días, antes de embotellar.

Al echar la muestra a la probeta, olía mucho a lúpulo, y no hay olores raros por lo que de momento estoy tranquilo. He probado la muestra después de haberla metido en la nevera y tampoco sabe mal, ahora a esperar unos días más antes de carbonatar 🙂