Fin de secundario, ¡a la botella!

Después de una fermentación primaria de unos 10 días, y viendo que en mi anterior lote el secundario salió bien (o al menos no salió mal…), me decidí a hacerlo también en esta ocasión. Esta vez tenía más cantidad (unos 4.3-4.5 litros) así que lo puse todo en un mismo recipiente, la garrafa de 5 litros de agua que utilicé el primer día.

Adrian Mateos

Lo bueno es que tumbada me entra en la nevera, así que puedo realizar secundario en frío sin problemas. Por la mañana cuando saqué la garrafa había mucha levadura precipitada al fondo (a un lateral al estar tumbada), así que la dejé todo el día de pie para proceder a embotellar por la noche y dejar que la levadura se fuese al fondo, como así fue.

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Secundario de la AAA

Así es, esta vez me he lanzado a realizar el secundario de la American Amber Ale. Según recomendaban en el blog BYO, con un día en frío bastaría, pero por cuestiones de tiempo tengo que dejarlo dos días en la nevera, espero poder embotellar esta tarde.

Para el secundario utilicé las botellas vacías de agua que esta semana fuimos bebiendo en casa, normalmente bebemos agua del grifo, que está bien rica, pero como había comprado de más para hacer cerveza nos la fuimos tomando estos días.

Por cierto, comentar que el agua que he utilizado esta vez es Aquarel de Nestlé, con los siguientes valores especificados en su etiqueta (mg/l):

  • Bicarbonato: 13,2
  • Calcio: 2,2
  • Sodio: 4,7
  • Magnesio: 2,3
  • Sulfato: 3,7
  • Cloruro: 6,8
  • Residuo seco (a 180 ºC): 40

La verdad es que me pierdo un poco con tanta información acerca del agua, ya he llegado a leer que incluso alguno de estos valores sería demasiado bajo (y también he leído que para una cerveza más oscura le vendrá mejor agua algo más dura). Agradecería mucho cualquier aporte al respecto, porque me vuelvo loco en el súper buscando agua adecuada.

Para el trasvase esterilicé el tubo y caña para hacer sifón y pasé con cuidado la cerveza a las botellas. Al final llené una de 2 litros y otra de 1.5 litros que quedó algo por encima de la mitad. Esta última la espachurré hasta dejar el líquido al borde para evitar en lo posible la oxidación.

Sé que ha salido menos de lo esperado esta vez, pero quería hacer la prueba de no reponer más agua al final. En la próxima elaboración voy a ir reponiendo con agua caliente durante el hervido para ajustar el mínimo posible al final.

La única forma en la que entran en la nevera las botellas es tumbada, así que las sacaré varias horas antes del embotellado y las dejaré en vertical para que la mayoría de los posos se vayan al fondo, y ya procederé a mezclarlas con el azúcar y embotellar.

Se me ha presentado un «pequeño problema», y es que la temperatura estos días en casa ha bajado mucho, creo que tendré que abrigar bien las botellas porque sino tengo dudas de que carbonaten correctamente.

Decir que huele muy bien, y que espero no haberla liado con el secundario…

¡Seguiremos informando!