Walthamstow Beer Project

Si el otro día hablábamos de cómo elaborar una “Green Hop Beer”, hoy vengo a contaros un proyecto muy interesante en torno a este tipo de cervezas. Como decíamos, el componente local es muy importante, el lúpulo tiene que añadirse a la cerveza el mismo día que se cosecha, con la mayor rapidez posible para que los conos no se echen a perder.

Hacer esto con los agricultores de lúpulo comerciales no siempre es sencillo, pero, ¿y si unas cuantas personas se pusieran de acuerdo para plantar su propio lúpulo en su casa y se organizaran para recolectarlo el mismo día y hacer la cerveza justo después?

wbp

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[ENGLISH] God save the cask – The pub

As I said in previous articles, one of the main problems of cask conditioned beer is its inadequate care when it arrives to the pub. We shouldn’t forget that we are talking about a live beer, which needs to be taken care of to pour it in perfect conditions in maximum two or three days.

Luckily, that doesn’t happen in all pubs, as there are really good professional people working hard to make sure people enjoy a pint of great beer. One of them could be The Harp, the legendary pub placed in the centre of London in which you are able to enjoy an authentic “real ale” (and please, don’t forget to order their pork scratchings, trust me…). Another great pub is Pembury Tavern (now under the stewardship of The Five Points Brewing Company), and I was so lucky because we visited its cellar and we could see how the casks are handled there!

East London Brewing

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God save the cask – The pub

Como comentaba en anteriores entradas, uno de los principales problemas con los que se ha ido encontrando la cerveza acondicionada en cask es el trato inadecuado una vez llegan a los pubs. No hay que olvidarse que estamos ante una cerveza viva, que tiene que tratarse con más cuidado del habitual, y que además debe mantenerse en perfectas condiciones para servirse en dos o tres días como mucho.

Afortunadamente, esto no ocurre en todos los pubs, ya que sigue habiendo profesionales del sector que se encargan de que disfrutes de una buena cerveza, como podría ser The Harp, pub mítico londinense en el que sin lugar a dudas podréis disfrutar de una buena “real ale” (y no os perdáis sus cortezas, cuando las probéis sabréis por qué os lo digo…) o Pembury Tavern (funcionando bajo la administración de The Five Points Brewing Company), en cuyo cellar tuve la suerte de estar y ver de primera mano la gestión de los cask.

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God save the cask – La fábrica

Una vez que Adrián me enseñó con todo detalle la fábrica de East London Brewing (actualmente ultimando detalles de la ampliación para producir también cerveza en keg y en lata), y tras probar algunas de las elaboraciones directamente del fermentador, su compañero Scot Nisbet nos contó cuál es su día a día con los cask. Un alto porcentaje de la elaboración en ELB está destinada al cask, por lo que no podía estar en mejor lugar para aprender un poco más sobre la cultura cervecera tradicional británica.

Antes de entrar en detalle sobre el acondicionamiento en cask de la cerveza, me gustaría dejar un comentario acerca de la elaboración en sí. Lo más habitual en la elaboración de una cerveza destinada a cask, es la utilización de ingredientes locales, maltas y lúpulos británicos, y por supuesto una levadura de perfil británico, de atenuación media y buena floculación y, dependiendo de la cepa, productora del diacetilo que muchas veces da ese carácter británico a la cerveza.

Estas cervezas suelen tener una carbonatación más baja de lo que estamos acostumbrados y también tienen menor contenido alcohólico (como es norma general en Reino Unido), pero no por ello adolecen de falta de cuerpo o sabor. Es raro ver cervezas de más de 5%, y en esos casos suelen ir acompañadas del adjetivo “Strong” (aunque no superen los 6-6.5%). Teniendo en cuenta que la pinta inglesa de cerveza son casi 57cl (y además se toman muy en serio que la cantidad que te llegue al vaso nunca esté por debajo de su marca), es de agradecer la baja graduación…

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